No sólo por haber nacido en Málaga, sino por sus genes, Pedro Rodríguez es un artista mediterráneo que se siente impulsado a manifestar la alegría de vivir, la exaltación de la exuberancia de la Naturaleza porque ello es parte de la mentalidad colectiva de los nacidos en este azul. Por ello, también tiene complacencia en la compañía de las gentes, a las que dispensa un trato atento y cordial, manteniendo una naturalidad y sinceridad en su verbo y gesto. Pero además ha sabido enamorar a una compañera de valía, Carmen, que lo comprende, admira, apoya, ordena y le presta colaboración  como “cosmetae” y, por añadidura, le ha venido en suerte tener dos hijas que han sabido comprender su arte y se han dedicado a difundirlo, …. En fin, Pedrín es un hombre con “baraka” , como dicen los árabes

           Manifiesta su sentir mediterráneo hasta en los temas que elige para sus esculturas: los toros, los caballos, las sirenas,… seres que desde la antigüedad han sido valorados por la generalidad de las personas de estas tierras y representados por sus artistas: los toros fueron venerados y esculpidos por los egipcios (el buey Apis), empleados en su fiestas y pintados en sus murales en Creta, llevados a la mitología (robo de los toros andaluces por Hércules) y esculpidos en las metopas del Partenón,… Los caballos han sido compañeros inseparables de trabajos, guerras y manifestaciones artísticas desde que el hombre mediterráneo quiso representar sus pensamientos en las cuevas prehistóricas; la veneración por los caballos ha llevado a que en estas tierras se haya conseguido la excelencia de algunas razas como la árabe y la andaluza. Las mitológicas sirenas del Mediterráneo atraían con sus enervantes cantos a los avezados marinos, como nos narra Homero, …

       En las figuras que crea, Pedrín logra captar el valor totémico y veneración que sentimos por estos animales a los que hemos elevado al rango de símbolos de determinadas categorías; y como toda manifestación artística que alcanza el grado de creación, consigue generalizar con volúmenes alegóricos conceptos y valores que en ellas son universalmente comprendidos.

          Otorga a sus esculturas una configuración de vigorosas formas potenciando sus volúmenes, para que el espíritu que les desea transmitir, quede evidente desde el primer golpe de vista. En tan alto grado el espectador queda impactado ante sus esculturas que difícilmente podrá ya desentenderse de ellas y, a partir de entonces, en toda ocasión sabrá reconocerlas e identificarlas como obras de Pedrín, que es el máximo logro al que puede aspirar un artista. 

          Al contemplar sus creaciones reconocemos en ellas que, con calidad artística, se manifiesta la esencia de los seres representados, aquello que los hace ante nuestros ojos portadores de caracteres sustanciales detentados a través de los tiempos y, al final…, estas formas nos cautivan.

          Para alcanzar sus metas, el artista moldea los materiales plásticos como el barro, el gres, el bronce, el hierro y más recientemente el eterno mármol, hasta lograr unas formas claras y rotundas,en las que los volúmenes se expresan mediante turgencias opulentas que otorgan a sus figuras una gran expresividad,lograda mediante la plenitud de las curvas.Este modelado confiere tanto a los movimientos de las figuras,como a las actitudes estáticas,una poderosa carnalidad sensual.Los perfiles y volúmenes de sus esculturas están pletóricos de estricto realismo y de un alto grado de expresión simbólica,ambas cualidades modeladas con gran virtuosismo estético.

        Por todo ello, me complazco en tener una nueva ocasión de poder glosar la satisfacción de recrearme en la contemplación y análisis de la obra del maestro Pedrín.

                                                                                        

                                                                                        RAFAEL FERNÁNDEZ BORREGO

                                                                                                              Profesor Emérito de la universidad de Málaga

 

                          Pedro Rodriguez  is a Mediterranean artist,  not only  because he was born in Málaga but also because it is his genetic inheritance.   He feels a strong urge to show the joy of living and to glorify the abundance of nature, because all of this is part of the collective consciousness of those born under blue skies.  So he is indulgent in the company of people, with whom he is attentive and cordial, maintaining naturalness and  sincerity in both word and gesture.  Besides, he had the good fortune to fall in love with an inestimable companion, Carmen, who understands and admires him, supports him, organizes and collaborates with him like a “cosmetae”.  On top of this he is really lucky to have two daughters who are able to understand his art, who are dedicated to spreading the word about their father.  In other words, Pedro is a man with “baraka”, as the Arabs say.

        He even displays his feeling for the Mediterranean in the subjects he chooses to depict: bulls, horses and sirens, beings which since antiquity have been appreciated by the peoples of these lands and represented by their artists.  In Ancient Egypt, bulls were venerated and carved (the ox Apis); in Crete they were used in festivals, or painted in murals; they were incorporated into mythology (Hercules captured the Andalusian bull) and were carved in the metopes of the Parthenon marbles. The horse has always been our inseparable companion both in work and war, and in artistic expression ever since man wanted to portray his thoughts on the walls of prehistoric caves.  Veneration of the horse has meant that the excellence of breeds such as the Andalusian and the Arab have been achieved in these lands.  Homer tells us about the mythological sirens of the Mediterranean who seduced experienced sailors with their enervating singing.

       In the figures that he creates, Pedro manages to capture the totemic value and the awe that we feel for these animals, animals which we have raised up to the status of motifs.  Like all art forms which achieve the mark of creation, he is able to generalize concepts and values that are universal with allegorical volumes.

    Pedro brings to his sculptures a configuration of vigorous forms, reinforcing their volume so that the spirit that he wishes to convey is evident from the first glance.  The spectator is left delighted to such a high degree in front of the sculptures,  that it is almost impossible to ever not be impressed by them.  From that moment on , whatever the occasion, the sculptures will be instantly recognized as Pedro’s, the highest achievement that an artist can aspire to.

      If we contemplate his creations, we recognize how, with their artistic quality they represent the essence of the being, making them before our very eyes the bearer of characters detained across time and in the end – these forms captivate us.

     To reach his goals, the artist models his plastic materials – clay, potter’s clay, bronze, iron and,more recently, marble – until he obtains a clear, rounded form, in which the mass is infused with delicate qualities  giving to the figures a great expressiveness, achieved through the fullness of the forms.  This modeling confers a powerful sensuality on both the movement of the figures  and their static poses.  The outlines and the volume of Pedro’s sculptures are strictly realistic and show a high degree of symbolic expression, both qualities modeled with a grand artistic virtuosity.

    For all of this I am very happy to have another occasion on which to talk about the satisfaction that the contemplation and analysis of the work of the master, Pedro, gives me.

 

                                                                                                                           RAFAEL FERNÁNDEZ BORREGO

                                                                                                                Profesor Emérito de la universidad de Málaga

 

                                

Pedro Rodríguez  “Pedrín”

                           Nacido en Málaga 1958 y a pesar de haber realizado estudios en la escuela de Artes y Oficios de Málaga, o acudir a las clases de modelado en la Universidad  Popular de Coín se considera igualmente autodidacta.

 Larga es la lista de exposiciones y ambiciosa la relación de instituciones y particulares que  dentro y fuera de España coleccionan su obra.

Ha participado en experimentos artísticos como exponer  y realizar arte en vivo, tipo performance o manifestaciones plásticas contemporáneas junto con otros artistas- así como actividades conectadas con el mundo del video y los audiovisuales.

En 1996 imparte clases de modelado a través del Proyecto Líder Sierra de las Nieves por la Junta de Andalucía en Yunquera (Málaga).

Destacar el contrato con 20th Century Fox para el uso del diseño original del Toro Orgulloso, que da vida a uno de los personajes de la película Noche en el Museo 2.  

Actualmente continúa desarrollando su actividad, creando en 1995 su propia Galería de Arte en Coín (Málaga) donde se exponen sus obras permanentemente.

En mayo del 2013  inaugura una segunda Galería de Autor en Ciutadella Menorca,con obras del artista dispuestas para el disfrute del público en general,con opción a ventas y encargos.



                                                                                  

 

Fotograma de la pelicula “Noche en el Museo 2” con  la imagen de su Toro Orgulloso.